Noviembre ha quedado atrás, pero las sensaciones que nos ha dejado la IX Edición del Mes de la Reserva de la Biosfera perdurarán mucho tiempo. Durante 30 días, nuestros pueblos y parajes se han convertido en el escenario perfecto para redescubrir por qué vivimos en un entorno único en el mundo. A menudo, cuando pensamos en Monfragüe, nos viene a la cabeza la imagen estival o primaveral, pero el otoño extremeño tiene una paleta de colores inigualable. Durante este mes, la dehesa ha mudado su piel, regalándonos ocres, dorados y verdes intensos que han servido de telón de fondo para esta IX edición. No se trata solo de visitar un parque; se trata de habitarlo, de entender cómo la vida fluye en los pueblos que custodian este tesoro natural. Y eso es exactamente lo que hemos hecho.

Este 2025 ha sido especial. Hemos querido ir más allá de la observación pasiva para proponeros una inmersión total: desde el sabor de nuestras setas hasta el silencio de nuestros cielos estrellados. Si nos acompañaste, seguro que te reconocerás en estas líneas; y si no pudiste venir, aquí te contamos lo que hace que este mes sea inolvidable.
Naturaleza en movimiento: Deporte y Exploración
La Reserva de la Biosfera de Monfragüe se vive mejor con las botas puestas o sobre dos ruedas. Este mes hemos apostado fuerte por el turismo activo, aprovechando el clima otoñal para actividades como la ruta en bici por la dehesa de Toril, donde el paisaje adehesado se mostró en todo su esplendor.
Para los que prefieren caminar, la ruta senderista por la «Sompiná» en Mirabel fue un éxito de participación, revelando rincones que a menudo pasan desapercibidos. Y no todo fue esfuerzo físico; también hubo espacio para la calma con el taller de conexión con la naturaleza, un momento necesario para frenar y respirar aire puro.

Pero la aventura en la Reserva no entiende de edades. Queremos destacar especialmente la Gymkana familiar celebrada en Malpartida de Plasencia al inicio del mes. Fue maravilloso ver cómo los más pequeños, con mapa en mano, descubrían los secretos de la biodiversidad jugando. Crear cantera y transmitir el amor por nuestro entorno a las nuevas generaciones es, sin duda, la mejor inversión de futuro que podemos hacer.
Mención especial aparte merece nuestro cielo. La observación astronómica teatralizada en Torrejón el Rubio volvió a demostrar que Monfragüe es un destino de referencia, combinando ciencia y espectáculo bajo las estrellas.

Raíces, Cultura y Creatividad
Nuestra identidad se forja en los pueblos. Esta vez hemos querido honrar nuestra historia, comenzando con un viaje al pasado en Jaraicejo para conocer a figuras como el Obispo Carvajal, y explorando nuestros orígenes más remotos con la ruta interpretada sobre arte rupestre en Serradilla.
No podemos olvidar tampoco la importancia de los saberes tradicionales, esos que se tejen con paciencia y cariño. En Serrejón, el taller de patchwork tradicional fue un homenaje a la artesanía y a la convivencia vecinal, recordándonos que el patrimonio de la Reserva también reside en las manos de sus habitantes
Pero la cultura en la Reserva también es viva y actual. La creatividad fluyó en talleres tan diversos como el de fotografía de naturaleza para redes sociales en Casatejada o el de dibujo con acuarela en Saucedilla. Incluso nos atrevimos a mezclar arte, naturaleza y dadaísmo en Casas de Millán, demostrando que la vanguardia también tiene cabida en el mundo rural.

Para cerrar el ciclo cultural, no podíamos olvidar nuestras tradiciones ganaderas, protagonistas en la ruta por los caminos de la trashumancia en Jaraicejo y las jornadas sobre ganadería en la dehesa de Deleitosa.

El Sabor del Otoño: Gastronomía y Micología
¿A qué sabe la Reserva en noviembre? Sabe a campo, a tradición y a productos de kilómetro cero. La gastronomía ha sido el hilo conductor de encuentros deliciosos, como la Muestra y degustación de la gastronomía de la Reserva en Toril, donde nuestros productores locales brillaron con luz propia. Mieles, quesos artesanos, polen y dulces tradicionales fueron los protagonistas de una jornada en la que el paladar viajó por la esencia de nuestra tierra. Porque conservar el paisaje también significa apoyar a quienes lo trabajan de forma sostenible
Los aficionados a las setas tuvieron su gran día en Higuera de Albalat, disfrutando de una completa ruta micológica y showcooking. Aprender a recolectar con respeto y a cocinar con maestría es la esencia del desarrollo sostenible que promovemos.

Ciencia y Biodiversidad de la Reserva: Aprendiendo del Entorno
La educación ambiental es el pilar de nuestro futuro. Actividades como la Georuta al Cerro Gimio en Villarreal de San Carlos o la ruta geológica apalachense en Casas de Miravete nos ayudaron a leer las piedras y entender la formación de nuestro paisaje.
Caminar por estas rutas es caminar sobre millones de años de historia. El relieve apalachense que define nuestra orografía es una rareza geológica que atrae a expertos de todo el mundo, y tener la oportunidad de interpretarlo in situ en Casas de Miravete ha sido un privilegio formativo para todos los asistentes.
Y como no podía ser de otra manera, las aves tuvieron su protagonismo. El Birdwatching al atardecer en Malpartida de Plasencia nos regaló siluetas inolvidables, mientras que en Romangordo aprendimos que la farmacia está en el campo gracias a la ruta etnobotánica y taller de plantas medicinales.

La Reserva te espera todo el año
Esta IX Edición ha sido un escaparate maravilloso, pero recuerda: Monfragüe está abierto los 365 días. Cada estación tiene su encanto, y nosotros seguiremos trabajando para ofrecerte experiencias auténticas.
¡Gracias a todos los participantes por hacer esto posible! Nos vemos en los senderos.